Héctor Medina y el Partido Movimiento Ciudadano en Cihuatlán

Uno de los aspirantes a la candidatura del Partido Movimiento Ciudadano (PMC) es Héctor Octavio Medina, a quien le apodan “El Padrino” por la estrecha relación que mantiene con el actual presidente de Cihuatlán, Fernando Martínez Guerrero.

Fue evidente que en el afán de vencer al otrora candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Julián López Jiménez, Héctor Medina y su esposa Claudia Gabriela Vigil no solo anduvieron realizando proselitismo, también aportaron dinero a la campaña, de quien meses más tarde, se convirtió en su “ahijado” de bodas al dejar atrás el escándalo y litigio judicial por la manutención de una menor de edad, y casarse por las dos leyes con Evelyn Citlally Montes.

A Medina, aunque tenga aspiraciones legítimas y respetables, le puede pasar lo que sucedió a López: la derrota. Y no es karma.

En las últimas elecciones constitucionales, el electorado de Cihuatlán ha dado la espalda a candidatos que mantienen buenas relaciones políticas a nivel estatal, pero que sus padrinazgos no sirven de mucho, al grado que no van a venir nunca a votar en este municipio. Se puede ser amigo del “gober” o del diputado, pero eso no es suficiente para convencer a la gente del pueblo, la que realmente el dia de las elecciones emite su voto.

Otros ni con su dinero han podido ganar la elección. Está comprobado que en estos terrenos, los cihuatlenses ya no se dejan apantallar y desconfían del empresario que invierte miles y miles de pesos para convencerlos, cuando toda su vida han sido engreídos y se les relaciona con actos de abusos y deshonestos hasta con su propia familia.

Se reconoce, las aspiraciones son legítimas, las posibilidades otras.

Al paso que camina Héctor Medina, en el Partido Movimiento Ciudadano, no es ni será suficiente la anuencia de su “ahijado” Fernando Martínez Guerrero, quien bien o mal, no pudiera siquiera llegar a la candidatura a la diputación local, mucho menos a la federal en el Distrito 18.

A poco más de un año del Gobierno Ciudadano en Cihuatlán, casos de nepotismo político apuntan directamente al “padrino” Héctor Medina, mientras a la “madrina” las facturas de banquetes que paga el encargado de la Hacienda Pública y revisan en Contraloría exhiben algo más, algo de lo que se puede abundar en otras colaboraciones.

Medina es un novato en la política, es por ello que no se da cuenta que el ejercicio del poder y tres años en el gobierno desgastan a cualquier político por muy honesto, transparente y visionario que sea.

Si a eso le va ir sumando facturas cobradas al Gobierno Ciudadano y abusando del poder con el nepotismo, entre otros casos, es seguro que en menos de un año su popularidad no le garantice nada ni siquiera una candidatura a regidor.

Y si no lo cree, al tiempo, a los hechos, a una revisión de transparencia en el gobierno local, porque si se involucra la opinión pública en el tema ejidal de la comunidad de Jaluco la historia será otra. (29 Octubre 2016)