“Tiran toneladas de plátano” en protesta

Cihuatlán, Jalisco.- El movimiento de los plataneros inició en las tierras de la costa michoacana y cruzó el territorio del Rey Coliman hasta el valle agrícola de Cihuatlán, donde un solo productor tiró aproximadamente 10 toneladas de fruta, en protesta por los precios bajos, que no alcanzan a cubrir siquiera los costos de producción.

David José González Gómez se solidarizó con los productores de Michoacán y Colima, tirando al suelo decenas de racimos de plátano del Rancho Bugambilias.

“Cada año es lo mismo. De repente bajan los precios, que no alcanzan a cubrirse los costos que traemos para producir. Ni siquiera, unos 50 centavos alcanzan para comprar un chicle. Es decepcionante, pero es mejor tirar la fruta al suelo, que por lo menos se vea beneficiada la tierra, con ese abono natural. Estuve esperando un camión que venía de Guadalajara, para regalarlos al Banco de Alimentos, pero no llegó” comenta el productor platanero mientras recorre los callejones de sus platanares.

El pasado 3 de Septiembre, los productores de Coahuayana tiraron sobre la carretera federal toneladas de plátano, protestando por los bajos precios que querían pagar los intermediarios, mejor conocidos como “coyotes” de la fruta. Al día siguiente, el precio superó un peso.


Cabe señalar que el precio del kilogramo de plátano se regula con la “oferta y demanda”; obviamente, cuando disminuye la producción aumenta la cantidad que pagan los “bodegueros” a los productores.

Cihuatlán tiene un valle agrícola en el que se produce plátano de la variedad enano gigante en aproximadamente 1650 hectáreas, según datos proporcionados por Oscar Ornelas Meza, de la Asociación de Productores de Plátano de la Costa Sur de Jalisco.

La derrama económica que se genera en las plantaciones bananeras beneficia a por lo menos 2400 personas cada jornada, de forma directa, con empleos.

“Cuando cae el precio, por debajo de un peso mexicano, en ocasiones al productor no le alcanza para pagar a la cuadrilla de cargadores ni la raya de los jornaleros. De ahí la importancia de defender el precio, con esta y otras acciones, pero sobre todo con organización entre los mismos productores”, sugirió González Gómez.

Entre la lluvia y caminos lodosos, el productor se dirige a la báscula, mirando el cielo, “esta lluvia, el calor, nos puede originar un aumento en la plaga de sigatoka negra, que por fortuna, en los últimos tiempos hemos podido controlar mejor utilizando cañones con tractores, porque el precio de la fumigación con avioneta se nos disparó y en este negocio, con los precios por los suelos, se deben cuidar los costos, tratar de ahorrar en las vacas gordas y flacas”.

Se le pregunto: ¿Y si se trata de volver a tirar los racimos de plátanos, lo volvería hacer?

“Claro que sí. Como te lo comente, en Michoacán y Colima les han funcionado estas medidas a los compañeros productores. Aquí también mejoró el precio”. (03 Septiembre 2015 / Textos y fotos: Pedro Silva Vidrio)