Un enfrentamiento con detonaciones de arma de fuego entre reos de un penal de Colima ha dejado al menos nueve muertos y siete heridos, según ha informado este martes el Gobierno del Estado de Colima que encabeza Indira Vizcaíno Silva.

El motín se desató a las nueve de la mañana en los dormitorios A y B del Centro de Readaptación Social (Cereso) de la capital del Estado y fue controlado alrededor de una hora más tarde, en torno a las diez, según detalla la autoridad estatal en un comunicado.

“Al interior de dos de los dormitorios se encontraron siete personas fallecidas y ocho personas heridas que fueron trasladadas a diversas unidades hospitalarias”, señala. Todos ellos eran reos y uno de los heridos falleció posteriormente.

“A las 9.03 se escucharon detonaciones”, expone el documento.

Por lo cual acudieron elementos de la Secretaría de Seguridad Pública estatal con el apoyo de la Fiscalía General del Estado, la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional, indica.

En las primeras revisiones, se han encontrado diversas armas punzocortantes y un arma de fuego en los dormitorios.

Personal de la Fiscalía continúa “al interior del Cereso realizando las investigaciones sobre los hechos, para el efecto de ejercer las acciones penales que correspondan”, añade.

En el exterior del penal, varias unidades del Servicio Médico Forense acudieron a levantar los cuerpos y trabajadores del centro penitenciario fueron evacuados, según han reportado medios locales.

Además, familiares de los reclusos han asegurado que escucharon detonaciones de armas de fuego. No obstante, el caso ha sido manejado con hermetismo por las autoridades.

Sin dar más detalles, la gobernadora Indira Vizcaíno ha destacado en sus redes sociales que “a las 10.00 horas la autoridad estatal tenía control total de la situación en este centro penitenciario”.

“Desde el primer momento, la Secretaría de Seguridad Pública y yo personalmente hemos atendido esta situación. He solicitado a la Fiscalía General del Estado realicen las investigaciones pertinentes para el deslinde de responsabilidades”, ha mencionado.

Los amotinamientos en las prisiones continuamente ponen en evidencia el descontrol que existe en los centros penitenciarios del país. Este martes también se ha registrado una riña en el penal de Tulancingo, en Hidalgo, de la que se han confirmado al menos dos heridos, según informes de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado.

A inicios de mes, un motín en el penal de Apodaca, en Nuevo León dejó un saldo de 56 internos heridos. Días después, el cadáver de un bebé fue encontrado dentro de una cárcel de Puebla tras haber sido robado de un panteón de Iztapalapa. El mismo gobernador de ese estado, Miguel Barbosa, ha reconocido que las cárceles son “un submundo terrible” tras informar de detenciones y cambios en su gabinete de seguridad por el caso que sigue sin respuestas.

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