Este jueves fue asesinado a balazos el director operativo de Seguridad Pública del municipio conurbado de Villa de Álvarez, Rafael Arreguín Landín, al salir de su domicilio en la colonia Los Ángeles de la capital colimense.

De acuerdo con diversas versiones, el jefe policiaco fue atacado por un grupo de hombres provistos con armas de alto poder, quienes tras el atentado escaparon del lugar y aunque las corporaciones de seguridad montaron un operativo de búsqueda, hasta esta tarde no se había informado sobre la detención a alguno o algunos de los atacantes.

A través de un comunicado, el Ayuntamiento de Villa de Álvarez exigió públicamente a la Fiscalía General del Estado (FGE) “que se realicen todas las investigaciones necesarias para esclarecer este hecho, que enluta a nuestra institución y ponemos toda nuestra disposición y empeño para colaborar en el esclarecimiento de este cobarde atentado”.

De acuerdo con las autoridades municipales, “esta intolerable acción es la muestra de la gran descomposición que en el tema de seguridad hemos vivido en los últimos años, en donde quienes actúan de manera leal y valiente en el desempeño de su función también exponen su seguridad e inminentemente arriesgan su vida”.

El ayuntamiento externó a los familiares, amigos y compañeros de trabajo de Rafael Arreguín las más sentidas condolencias, “particularmente a su esposa e hijos, a quienes se les brindará todo el apoyo institucional, tal como lo amerita el atender la memoria de quien se desempeñó con entrega, responsabilidad y lealtad a Villa de Álvarez”.

Apenas el pasado 1 de junio había sido nombrado el capitán de fragata Inocencio Guzmán de la Peña como nuevo titular de la Dirección General de Seguridad Pública y en el acto de posesión la alcaldesa Esther Gutiérrez Andrade le informó al marino que en la dependencia encontraría una gran fortaleza en el director operativo, Rafael Arreguín, a quien calificó como “una persona confiable e institucional que conoce la corporación y a quien yo le tengo mucha confianza y meto las manos al fuego por él”.

Arreguín Landín es el cuarto miembro de la policía municipal de Villa de Álvarez asesinado en lo que va del año y el noveno elemento de seguridad ultimado a nivel estatal.

El sábado 4 de junio pasado, en su día de descanso, había sido privado de la vida el agente Francisco Antonio Brizuela Bravo, en cuyo funeral los policías villalvarenses exigieron la posibilidad de portar sus armas también los días que no se encontraran de servicio.

En esa ocasión, la presidenta municipal declaró que la ley no permite que los policías municipales porten armas fuera de su horario laboral, pero reconoció que ante una situación tan compleja esta dinámica tiene que cambiar, por lo que se comprometió a reunirse con el secretario de Seguridad Pública del gobierno del estado, Manuel Llerandi, para buscar la autorización de esa medida. quien estaría facultado para autorizar esta medida.

El 17 de junio siguiente, Esther Gutiérrez anunció que tras una reunión con el titular de Seguridad Pública del estado, se ofreció la opción de que los policías de Villa de Álvarez porten arma propia cuando se encuentren de civiles, tras solicitar su permiso respectivo ante la Secretaría de Defensa Nacional.

“Hay que aclarar no sería un arma de la corporación policiaca y eso está claro, lo que sí se les puede dar acompañamiento si es que ellos (policías municipales) están interesados en comprar un arma que sea propia y que se les pueda ayudar con la gestión de los permisos, es lo único que tengo de información en ese sentido”, comentó.

Trece días después, se produjo el asesinato del director operativo de Seguridad Pública de Villa de Álvarez.

La alcaldesa es criticada socialmente por sus banalidades.

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