Hace un año, en la recta final de las campañas por la presidencia municipal de Cihuatlán, cuando la guerra electoral se concentraba entre el Partido Movimiento Ciudadano y el nuevo partido estatal Hagamos, apareció en la escena pública un operador político de la Universidad de Guadalajara: Julio Mendoza Torres.

“Polito” Pelayo se convirtió en el hombre que podía arrebatar el poder a los emecistas del grupo liderado por el entonces reelecto alcalde Fernando Martínez Guerrero, quien no muy convencido tuvo que apoyar al ex priista Jorge Salas Chávez como candidato del “nananana” partido naranja.

El día 29 de mayo, el joven candidato de Hagamos tuvo una marcha como cierre de campaña y la polémica se desató con la participación activa de académicos de la Escuela Preparatoria Regional de Cihuatlán y el Centro Universitario de la Costa Sur (Cucsur) apoyando a Polo Pelayo y Mónica Almeida, la ex diputada perredista que buscaba la diputación local.

En las redes sociales se exhibió la descarada participación de quien fuera coordinador de la carrera de turismo del CUCSUR, Julio Mendoza Torres, quien en el transcurso de los años luego de ser reconocido como miembro del Partido Revolucionario Institucional (PRI) anduvo exhibiéndose en campañas del PRD y Hagamos, obedeciendo la línea marcada por el gran elector de la Universidad de Guadalajara: Raúl Padilla López.

Al ex dirigente feuista se le conoce por el acarreo y manipuleo de estudiantes universitarios a varios municipios desde su posición administrativa del CUCSUR-Universidad de Guadalajara, minimizando que Cihuatlán se cose aparte y fue descubierto provocando un daño colateral a la campaña de Polo Pelayo-Hagamos.

Si había sospechas que el grupo Universidad estaba apoyando al candidato de Hagamos, Julio Mendoza y sus acarreados vinieron a confirmarlo. Deberas que le hizo daño, miren.

Al final de la jornada electoral, Polo Pelayo perdió la elección. Le hicieron falta 21 votos para ganar la presidencia municipal, poco menos la cantidad de estudiantes universitarios que movilizaron para engañarlo, para engordarle el caldo (cierre de campaña) y pareciera que lo apoyaban con una gran multitud.

Un dato. Los números no fallan. Las simulaciones sí. Se le olvidó al operador político que no todos los acarreados iban a votar en el municipio de Cihuatlán.

Pasaron los meses y en días pasados apareció en la terna presentada al Consejo Universitario de Educación Media Superior (CUEMS) el coordinador Julio Mendoza Torres, quien ya tomó protesta como director de la Escuela Preparatoria Regional de Cihuatlán, en relevo de Agustín Horacio Gallardo Quintana que dejó una comunidad universitaria desprestigiada académica y socialmente, marcada por el activismo partidista y manipuleo político.

La pregunta que se hacen en los pasillos y salones de la preparatoria, en los corrillos cihualtecos es: ¿A qué viene Julio Mendoza, a mejorar el nivel académico y prestigio de la preparatoria o preparar la campaña partidista del 2024?

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