¿Quién le dijo a Elías Luna que podía ser presidente municipal de Cihuatlán? ¿Y por el Partido Revolucionario Institucional?

Elías Luna arrancó su campaña derrotado, muerto políticamente, con muchos errores, principalmente marcado por la soberbia política en su persona y más cercanos colaboradores.

¿A cuál candidato priista se le había ocurrido pelearse, hacer un lado sectores y organizaciones?

Elías Luna no fue el candidato de la Confederación Nacional Campesina (CNC) que lidera Julián López Jiménez y el apoyo recibido por parte de Aldo Boni Oregón Hinojosa, jamás de los jamases era y fue suficiente para ganar siquiera una regiduría. En Barra de Navidad no ganaron el seccional.

No solo se distanció del ex candidato y regidor cenecista, tampoco tuvo la capacidad de llegar a acuerdos políticos con “La Licenciada” Lupita López, la ex candidata presidencial que dirige y manipula el sector obrero, incluso organizaciones priistas, a través de la CROC.

¿Y el sector popular? Elías Luna tuvo la desgracia de tener a Alberto Araiza Méndez como dirigente de la CNOP-Sector Popular.

Eso y nada, es peor, porque el masónico personaje llegó al sector como una imposición sin el respaldo de militantes y simpatizantes, peor aún, nunca hizo acción política para fortalecer dicho sector y no llenaba un taxi con “acarreados”, siendo el más claro ejemplo en muchos años, de un general sin tropa.

Aparte que a Beto Araiza no lo siguen ni sus familiares, su mira principal fue, es y seguirá siendo conseguir un trabajo o sacar raja de los amigos políticos, porque no da pisada sin huarache, concentrándose en apoyar a Lupillo Fletes, quien ya estaba advertido del “boquete electoral” en Cihuatlán.

De las organizaciones esta comprobado, Elías Luna nunca tuvo el apoyo de los jóvenes ni de las mujeres realmente. Para nada le sirvió la Fundación Colosio. Unos dirigentes decian que ni lo conocian.

No se olvida el vergonzoso arranque de campaña, el peor en la historia local del priismo, donde se dijo que juntaba más gente un perro muerto en la calle, que el candidato y su equipo de campaña coordinado por el maestro Marco Vejar Velasco, recién llegado de otro partido político.

Con el coordinador de campaña inexperto, mareado por el ego y lleno de ocurrencias como un niño con juguete nuevo, las cosas empeoraron para el candidato priista, que mal aconsejado protagonizó una campaña de errores que al final lo dejaron derrotado, con el hecho de haber sufrido la peor y más humillante derrota del PRI-Cihuatlán.

¿Eso queria? Pues hizo todo para lograrlo como el error que los hundió al incluir a Cristina Vigil en la planilla de regidores.

La joven llegó de manera antidemocrática a la dirigencia municipal del PRI, era catalogada como una “chapulina” y “arribista” debido a que ya había sido candidata a regidora en el Partido Movimiento Ciudadano, así nomás para asombro de los auténticos y leales priistas.

Se reían cuando se les advertía sobre la derrota electoral. Tuvieron el error de menospreciar a muchos priistas que se convirtieron en enemigos verdaderos y confiarse demasiado en los falsos amigos, como el ex presidente municipal José Antonio Moran Araiza, que tuvo a dos sobrinos ex priistas como candidatos del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), a Carlos Wynter como aspirante a la diputación local y, Cosme Eduardo Wynter, a una regiduría.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.