Fluye «narcocultura» en internet

«Fue entrenado para matar, levantar, torturar», es la letra del corrido alterado Escuela de Virus Antrax, del grupo Calibre 50. Se escucha en un video en la cuenta @carteltiktok4 en TikTok.

En el video aparece quien aparenta ser un policía, con ropa táctica y a bordo de un vehículo y el material es difundido por varias cuentas, que también comparten videos como la persecución de una lancha que presuntamente llevaba droga, o gente cortando amapola.

Imágenes como ésta ya estaban presentes en redes como Facebook y Twitter, pero se han extendido también a TikTok.

Esta red tiene 6 años de antigüedad y sus descargas se multiplicaron por cinco durante la pandemia en México, al alcanzar casi 10 millones de usuarios hasta octubre, de acuerdo con la firma de análisis Statista.

Dicha empresa señaló en sus informes que solo durante julio México se convirtió en el segundo país de latinoamérica con más descargas para sistemas Android, con más de 3 millones; los usuarios más activos están entre los 13 y los 18 años.

De acuerdo con un artículo del New York Times publicado a finales de noviembre, los cárteles criminales están haciendo «narcomarketing» en este tipo de redes en las que pretenden hacer publicidad hedonista, lo que parece entrar bien en una red de videos cortos diseñada para la diversión de los más pequeños.

Aunque TikTok tiene sus mecanismos para denunciar y borrar contenido inapropiado, desde la perspectiva de Luis Pedro García, perito especializado en seguridad, resulta difícil identificar cuando un contenido es considerado inadecuado y cuando no, si no se trata de imágenes de violencia explícita.

«Lo difícil es como tal identificar cuándo es ilícito y cuándo no, por ejemplo, imágenes de campos de amapola, eso sí es llamativo a lo mejor a cierta cantidad de personas, (pero por) el puro hecho de acceder a esa imagen los algoritmos de TikTok automáticos no dicen nada», expuso García.

«Un narcocorrido, habrá países que, de hecho en el caso de México, la narcocultura está ya y de alguna forma tiende a normalizarse, ya lo ve la gente como algo normal, entonces ahí el criterio puede caer dentro de los límites en los que a lo mejor sí sea permitido para la red, aunque moralmente no lo es», agregó.

Ante este escenario, lo más efectivo en materia de seguridad es que las familias estén al pendiente de lo que los adolescentes consumen en la red.

No permitir a los menores de 13 años ingresar a ella, recordarles que no interactúen con desconocidos y no den informes de su vida privada son los consejos del especialista ante la llegada de la narcocultura a esta red.

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