Desde la madrugada hasta el amanecer del pasado martes y este miercoles, Colima capital y los municipios aledaños de Villa de Álvarez y Coquimatlán vivieron jornadas de terror con balaceras prolongadas, ejecuciones y mensajes amenazantes que aparecieron en las zonas urbanas.

Frente a la incertidumbre, varias escuelas públicas y privadas suspendieron clases presenciales, mientras que el secretario de Educación y Cultura, Adolfo Núñez González, declaró que se respetarían las decisiones de los consejos técnicos y direcciones de los planteles, para evitar poner en riesgo a estudiantes y docentes.

Aunque hasta el mediodía las autoridades del área de seguridad no habían difundido información oficial ni se habían pronunciado sobre los hechos de este día, el contenido de algunas cartulinas colocadas en diversos puntos reveló la posibilidad de que se trate de un enfrentamiento entre integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el grupo local Los Mezcales.

Sobre la vivienda rafagueada, la Fiscalía General del Estado informó la que en el lugar del incidente fueron recogidos 221 casquillos y dos cargadores, pero no se dio a conocer la identidad del propietario o habitantes del inmueble.

Y como resultado de los hechos del martes, ocurridos entre las 4:00 y las 7:00 de la mañana, al menos tres personas fueron asesinadas: un cuerpo decapitado fue encontrado envuelto en bolsas de plástico en el cruce del Tercer Anillo Periférico y Prolongación Hidalgo, en tanto que junto a la Unidad Deportiva de Coquimatlán fue localizado otro cadáver embolsado con una cartulina a un lado y un hombre fue asesinado antes del amanecer en el barrio de la calle España, en el centro de la ciudad de Colima.

A través de las redes sociales, habitantes de diversas zonas de los tres municipios afectados expusieron desde la madrugada sus miedos al reportar detonaciones de arma de fuego e hicieron circular algunos audios y videos con el sonido de los impactos.

De acuerdo con los informes, fueron disparados más de 200 balazos contra una vivienda y vehículos en la colonia Senderos del Carmen, del municipio de Villa de Álvarez; fue localizada una narcomanta en las inmediaciones de la Fiscalía General del Estado, en la capital del estado; detonaciones de armas de alto poder en el barrio El Mezcalito, al sur de la ciudad de Colima, y fue encontrado un narcomensaje con unas flores afuera de una vivienda en la colonia Tulipanes, de Villa de Álvarez.

Al parecer, el actual enfrentamiento de grupos del crimen organizado en esta capital y sus alrededores tiene sus orígenes en la riña ocurrida en el interior del Centro de Reinserción Social (Cereso) local el pasado 25 de enero, donde hubo un saldo de nueve internos muertos y siete heridos.

En su momento, el secretario de Seguridad Pública del gobierno estatal, almirante Manuel Llerandi Ruiz, declaró que el conflicto en el reclusorio fue resultado de un enfrentamiento entre miembros del CJNG y del cártel local Los Mezcales, y que las víctimas eran integrantes del primero.

Posteriormente, la Fiscalía General del Estado dijo desconocer la existencia de Los Mezcales y aseguró que lo ocurrido en el Cereso fue por un choque entre dos células del mismo CJNG.

Hasta la tarde de este martes, las autoridades no habían difundido información sobre lo que ha ocurrido en Colima en materia de seguridad en los últimos dos días, ni se ha dado a conocer si existen personas detenidas relacionadas con esos sucesos.

Por la mañana, la gobernadora Indira Vizcaíno Silva encabezó la ceremonia cívica por la conmemoración del 105 aniversario de la promulgación de la Constitución Política de 1917, pero en su discurso omitió referirse en torno a los hechos violentos suscitados en las últimas horas.

A las 16:00 horas se encontraba convocada una rueda de prensa de la mandataria en la que se abordaría el tema del covid-19, pero dos horas antes la Coordinación General de Comunicación Social anunció, sin explicaciones, la cancelación del evento.

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