Los cihuatlenses miran la fotografía de la fiesta de cumpleaños de Julián López Jiménez y comentan que hay varios “suspirantes” a la presidencia municipal de Cihuatlán.

Está bien clarito que el empresario constructor, Luis Salas Chávez, conocido como el hermano incómodo del actual presidente municipal, Jorge Eliseo, no está interesado en servir a la comunidad desde la alcaldía, sino todo lo contrario, seguir beneficiándose económicamente de la obra pública y el millonario presupuesto que maneja la hacienda municipal.

Luis Salas no es dama de la caridad y más bien se ha aprovechado de la comuna para hacer negocio desde aquellos años en que se desgarraban la camiseta por defender a Cihuatlán de la invasión de los colimenses, en los terrenos de la zona urbana de El Rebalse, allá por la codiciada Playa del Coco, donde se construyeron desarrollos inmobiliarios como Música del Mar y Playa Grande.

De izquierda a derecha, aparece el ex encargado del centro penitenciario Adán Mora Buitron que ha llegado a la secretaria general del Ayuntamiento gracias a las negociaciones pactadas entre el ex alcalde Fernando Martínez Guerrero y su sucesor, con la venia del ex secretario Fernando Medina Flores.

Mora Buitrón es un personaje gris en el gobierno local, no goza de la popularidad ni el apoyo social, lo que dificultaría su llegada a la presidencia municipal. Pocos le ven posibilidades de ganar una elección.

Aunque no ha levantado la mano, el empresario de las comunicaciones, Julián Alvarado Montes, ya debió haber comprendido que jamás será candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) donde fue precandidato y terminó marcado por la traición política y su renuncia a la dirigencia municipal priista; En su fugaz permanencia demostró que no puede garantizar la unidad y el trabajo partidista.

Su cercanía con el camaleónico Armando Zúñiga Marín y su “buen amigo” el alcalde ex priista-emecista Jorge Salas, lo enterraron políticamente.

El ex candidato priista Julián López Jiménez es señalado como un candidato natural a la alcaldía.

Desde hace años maneja el sector agrario del PRI, pero trasciende en los corrillos políticos que ha sido uno de los más beneficiados por el Partido Movimiento Ciudadano (PMC) con Fernando Martínez y Jorge Salas.

“El Padrino” después de la derrota electoral 2015, por un tiempo se alejó de la política partidista, concentrándose en sus negocios agrícolas e inmobiliarios.

Desde el año pasado, marcó distancia con el PRI y su candidato Elías Luna, a quien evidentemente no apoyó en la campaña electoral y los resultados obtenidos en Jaluco y otras rancheras, los números, confirman esa falta de apoyo.

Al tomar posesión Jorge Salas, se confirmó el nombramiento de varios familiares en el gobierno emecista de Cihuatlán.

Una y otra vez, Julián López ha mencionado que no le interesa más la candidatura del PRI. Entonces, a última hora, en caso de “calentarse” por la revancha ¿por cuál partido se lanzaría?

Jorge Salas Chávez ya comprobó que la presidencia municipal de Cihuatlán no es un paseo por los cielos.

En poco menos de un año ya comprobó que no cuenta con el respaldo de la mayoría de los cihuatlenses, lo que dificulta en serio su reeleción.

Se hablan y dicen muchas cosas sobre su papel en la presidencia municipal, sobre quien gobierna realmente en el Ayuntamiento de Cihuatlán con un liderazgo debilitado y un notorio desinterés por el fortalecimiento del Movimiento Ciudadano.

Se dice que el ex priista va enterrarlo políticamente y que, aunque las aspiraciones son legítimas, las posibilidades de volver a ganar la presidencia, se reducen a 20 votos.

Lo cierto es que la carrera por la presidencia municipal ya comenzó. Pronto saldrán más suspirantes y una epidemia de “chapulines” políticos.

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