«Mochan» manos y dedos a rateros en La Perla

Detrás de la oleada de mutilaciones y privaciones de la libertad en Guadalajara, podría estar un grupo de delincuentes contratado por otros criminales o ciudadanos cansados de la impunidad.

Grupo REFORMA publicó ayer que desde inicios de agosto se han consignado cuatro casos de seis víctimas, entre ellas dos mujeres, a quienes les cercenaron los dedos de las manos. Sin embargo, no ha habido personas detenidas por los hechos.

De acuerdo con Francisco Jiménez, académico de la UdeG, los criminales aprovechan la coyuntura de la impunidad.

«Tenemos ya entendido que hay grupos de personas o grupos delictivos que ofrecen servicios de seguridad a colonias, que los vecinos, hartos de la impunidad, y de que la autoridad no hace nada, pues decide contratar estos servicios», aseguró el especialista.

«Son grupos delictivos que aprovechan la coyuntura de la impunidad, de la falta de oficio de la autoridad federal, estatal, municipal. Ellos saben que hay un vacío, los delincuentes saben que hay lagunas y que la gente está cansada, que está harta, y que va a pagar una cuota mensual -regularmente así es- para que se les brinde protección y ‘limpien’ -así le llaman- las zonas o las áreas en las que contratan estos servicios».

El especialista en temas de seguridad asegura que las mutilaciones también tienen el sentido de castigar a criminales menores, como robacarros o ladrones de transeúntes.

«Cuando los vecinos los tienen ya detectados, ubicados, los denuncian, pero no pasa nada, y cuando los detienen los liberan en dos o tres días, entonces contratan este tipo de «servicios’ en los cuales se ven los resultados de inmediato, pero resulta que también son actividades de corte delictivo»

«Evidentemente, en estos casos busca prolongar la vida de estas personas y que deambulen en la sociedad, que sirvan como un testimonio de lo que le puede suceder a otras persona que podría andar en ese grupo afín».

Reynoso lamentó que todos los delincuentes de este tipo de «ajusticiamientos» estén relacionados con otros hechos delictivos y con las policías preventivas.

«También se dan los casos de mutilaciones llamémosles ‘ejemplares’, como un ejemplo de lo que le puede suceder a adversarios o enemigos, incluso, no descartemos, a ladrones».

«Hay varios centenares de casos de policías que están siendo investigados por desaparición forzada y hay casos documentados en los que los policías detienen y entregan a sus patrones, que es la delincuencia organizada, a los ciudadanos que detienen».

Además de la oleada de mutilaciones de las últimas semanas, este tipo de hechos ya se habían dado en otros años, aunque de manera menos frecuente.

Uno de ellos se dio en Tlaquepaque en 2016, cuando seis personas con las manos amputadas fueron dejadas en la Colonia Solidaridad. Los responsables los acusaron de ser ladrones.

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