Ya se dieron los cambios en la dirigencia del comité estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Jalisco.

Con la llegada de la diputada federal Laura Haro se anunció la reestructuración del partido en todo el estado, de sus comités municipales, sectores y organizaciones.

En Cihuatlán se repite la historia. No hay un solo militante que desee heredar el comité que debilitaron y destrozaron la ex emecista Cristy Vigil y un reducido grupo de personajes.

El partido tricolor en este municipio costero necesita resurgir con dirigentes que estén dispuestos a invertirle tiempo y dinero luego que Julián Alvarado Montes renunciará dejando la estafeta libre para que “La Licenciada” Lupita López abriera las puertas a una inexperta oportunista sin arraigo entre militantes y simpatizantes que lo único bueno, para ella, fue acomodarse en la planilla de regidores del desafortunado Elías Luna, pasando a la historia política local como quienes enterraron al priismo cihuatlense.

Y ahí el detalle. Nadie quiere invertirle tiempo y dinero a su partido, no hay un solo militante con el liderazgo y la convicción de trabajar arduamente y se convierta en un dirigente serio que garantice la unidad partidista y acción política, para por lo menos recuperar la regiduria en el 2024.

En los corrillos políticos se menciona que “los mismos de siempre” quieren figurar en la dirigencia, cerrando posibilidades a quien pudiera estar convencido de luchar por reorganizar y reivindicar al PRI-Cihuatlán ante la sociedad que ha observado en los últimos años solo como los neo dirigentes buscan y dan “likes” en las redes sociales, ignorando problemas y rezagos sociales, olvidándose de los principios del partido.

Se imaginan a un Juan Espinoza nuevamente como dirigente; a un Jesús “Chuyaza” Corona que no gana ni la cuadra en que vive mucho menos su seccional; a un arribista como el ex coordinador de campaña Marco Antonio Vejar, con antecedentes en PANAL; a la misma Lupita López que durante años ha manipulado políticamente y tiene secuestrada no solo la dirigencia del comité municipal junto con la CROC y varias organizaciones.

Como se puede observar, el PRI enfrenta una de sus peores crisis ante la falta de liderazgos y priistas de convicción que no resulten mentirosos y traicioneros, que dejen sus protagonismos y proyectos personales por Cihuatlán.

¿Quién va levantar la mano o de plano antidemocráticamente se prestara a ser un dirigente manipulado?

Foto de archivo.

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