Entre finales de 2009 y principios de 2010, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) surgió y disparó la cantidad de homicidios en Jalisco con sus primeras disputas contra el grupo La Resistencia.

El consumo de metanfetaminas apenas figuraba entre las preocupaciones de los organismos que combaten las adicciones; de un total de 10 mil 211 personas que reconocieron tener un problema de adicciones y pidieron ayuda ese año, 404 utilizaban al «crystal».

En esos años el combate contra la metanfetamina parecía frontal, al menos eso mostraban las autoridades con sus anuncios de aseguramientos, entre ellos el más grande realizado en Tlajomulco el 7 de febrero de 2012.

Personal de la Sedena decomisó 15 toneladas de sustancias almacenadas en el Rancho El Villarreal.

Se trataba de una fábrica de droga sintética de la delincuencia organizada en un área de la Zona Metropolitana de Guadalajara en crecimiento y que era gobernada desde 2010 por el Partido Movimiento Ciudadano.

Fue en ese 2012 que los militares desmantelaron 6 narcolaboratorios, pero este tipo de aseguramientos se fueron borrando gradualmente, incluso de las estadísticas oficiales de aseguramientos de la Policía del Estado.

En todo el 2013, el primer año del Gobernador Aristóteles Sandoval, esa corporación aseguró 53.5 kilos de «crystal» en operativos con la Policía Investigadora y otras corporaciones, según los balances oficiales de la entonces recién creada Fiscalía General del Estado, de la que dependía la Policía estatal.


Para el 2018, el último año de la Administración de Sandoval, la corporación había asegurado 16 kilos de la droga y no reportó operativos de colaboración.

Enrique Alfaro llegó al Gobierno del Estado en diciembre de ese año.

El Mandatario disolvió la Fiscalía General, lo que separó de nuevo a los policías estatales de los agentes investigadores, con la intención de mejorar sus labores, pues aseguraba que concentrar a las instituciones había fallado.

Entonces, la batalla contra la circulación de la droga de diseño en las calles parecía repuntar, pero luego tuvo un descenso histórico.

En el 2019, el general Daniel Velasco estuvo al frente de la Secretaría de Seguridad del Estado (SSE) y entregó los mejores números en cuanto a decomisos de droga sintética de lo que va de la Administración: 27 kilos asegurados.

Tras su salida, Juan Bosco Pacheco asumió el mando de la SSE. Con él los aseguramientos de este tipo se desplomaron: en 2020 la Policía estatal aseguró 6.2 kilos y para el 2021 se incautaron unos gramos menos, según datos oficiales.

El año pasado el CJNG terminó de librar la guerra que mantenía desde 2017 con un grupo disidente denominado Cártel Nueva Plaza (CNP).

El líder de esta última organización delictiva, Enrique Sánchez Martínez, alias «El Cholo», fue asesinado y su cuerpo fue abandonado el 18 de marzo de 2021 en una banca en el Centro de Tlaquepaque.

En esta década, el CJNG se convirtió en el más letal y una amenaza a la altura de grupos terroristas, según los reportes del Gobierno de los Estados Unidos, por la cantidad de droga que ingresa a ese país.

En 2021 ya no fueron 404 las personas que buscaron ayuda por su adicción al «crystal» en Jalisco, sino 4 mil 25, con lo que se convierte en la droga de mayor impacto, por encima de las bebidas alcohólicas, que históricamente habían ocupado ese lugar, de acuerdo con datos del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de las Adicciones (Sisvea).

Se trató de 4 mil 25 personas que, pese a tener problemas psicológicos y sociales, continuaron con el consumo de una droga que les puede costar entre 30 y 50 pesos, según reportes policiales extraoficiales.

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