EN LA ESCUELA preparatoria regional de Cihuatlán hay expectativa por el nombramiento de director.

No son pocos los académicos, alumnos y trabajadores que esperan que Tonatiuh Bravo Padilla no vuelva a equivocarse, perdón, corrijo, Cesar “Chicho” Barba Delgadillo apoye para el nombramiento de un mejor director para los cihuatlenses.

Hablando en plata pura. El maestro Agustín Horacio Gallardo Quintanilla es un funcionario universitario de doble cara y moral, por una parte asegura que ama a su Alma Mater pero por otra se dedica a hacer negocios con la comunidad universitaria y de plano ya no se le mira en la escuela preparatoria durante varios días cada semana.

A Agustín se le salió de control la administración de la EPRC durante los últimos años, dando cabida a una serie de escándalos y amoríos, además de casos especiales que requieren una revisión a fondo de su desempeño como director.

Clarito esta que al director no le importa Cihuatlán ni su gente, para él es más importante venir dos tres días dizque a trabajar y seguir cobrando más de $50 mil pesos, además de gastar indiscriminadamente y sin transparencia en sus constantes viajes entre Guadalajara y la costa…

CARLOS MONTES ESTRELLA y otros funcionarios “lambiscones” andan desesperados porque no saben con certeza, si se va o se queda su director.

Y desde luego que andan ansiosos por conocer noticias del SEMS, por si llega un nuevo director que venga exigirles más y mejor trabajo como administrativos de los módulos de San Patricio y Miguel Hidalgo, donde también hay “detallitos” en la administración…

¡CON ESTO TERMINO!… En el aplauso metro de la monumental plaza de toros el tristemente célebre ex funcionario municipal Pablo Salas Hernández esta reprobado, nadie le aplaude cuando lo mencionan ni felicitan por su cumpleaños.

Ya está grande el señor para pretender acaparar reflectores, pero su ego sigue siendo enorme pese a que la nueva generación de cihuatlenses nada le pide ni le debe nada y poco saben de su trato despótico y altanero en el Ayuntamiento de Cihuatlán donde estuvo cobrando muchos, pero muchos años.

Cruzó el pantano de la política y el gobierno local manchando sus alas por su manera de ser y hoy lo que cosecha es la ignominia social.

Ni modo Pablito, como le dijeron a otro Salas, al ex presidente Arturo, en el conflicto post electoral: ¡Entiende el pueblo no te quiere!

¡Que cosas de la vida!…

Foto de archivo

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